sábado, 21 de agosto de 2010

Job y Mi vida

Confieso ser un ferviente católico. Me molesta cuando a causa de algunos curas se meta a todos los curas, o que por algunos católicos se hable mal de todos los católicos. Pero esto es como las noticias, que un perro muerda a un hombre no es noticia, pero si un hombre murede a un perro si es noticia. Acá lo mismo, las cosas buenas que hace la iglesia no son noticia, pero las cosas malas que hace la iglesia si son noticia.

Pero, en base a mi experiencia, la iglesia ha sido un refugio importante, tanto en la forma de canalizar mi fe y mi oración. Y en eso conocí el libro de Job, del antiguo testamento. Job perdio todo, pero nunca la fe. Si damos gracias a Dios por lo bueno, porque no dar gracias por lo malo.

Yo que hoy sufro una perdida, no perderé la fe. Yo que siento una nube negra que no me deja, no decaeré. Y Dios en su misericordia verá mi dolor por no estar junto a mi esposa y mi hija, y me dará consuelo. A ellas dos, las amo como nadie.

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